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jueves, 14 de abril de 2011

16 ABRIL DE 1818: PETICIÓN CONVOCATORIA A CABILDO ABIERTO Y PRISIÓN DE MANUEL RODRÍGUEZ

Fundamentación histórica del Proyecto "Hoy nacerás del Pueblo como entonces", de creación y producción, ganador FONDO NACIONAL PARA EL DESARROLLO DE LA CULTURA Y LAS ARTES, "FONDART" 2010, NIVEL REGIONAL.
  

Agustín Vial Santelices

Había estudiado Derecho en la Real Universidad de San Felipe (1793), titulándose de abogado ante la Real Audiencia de Santiago (1798).
Fue Secretario Interino de la Capitanía General y Oficial Mayor en Propiedad, bajo el Gobierno del Capitán General Joaquín del Pino y Rojas (1799-1801, posteriormente Virrey del Río de la Plata, Buenos Aires, 1801-1804). Hacia 1802 se desempeñaba como Acalde de Aduana de Valparaíso.
Adhirió a la Junta de 1810 y fue elegido Diputado Propietario en 1811, por lo que fue desterrado a las Islas de Juan Fernández, tras del “Desastre de Rancagua”, regresando sólo después de Chacabuco.


Juan Agustín Alcalde

Había sido regidor del Cabildo de Santiago en 1810 y entusiasta partidario de la Junta del 18 de Septiembre, luego fue Diputado por Santiago en el Primer Congreso Nacional (1811).
Después del “Desastre de Rancagua, fue uno de los mayorazgos que juraron obediencia a los capitanes generales Mariano Osorio y Marcó del Pont, porque no se justificaba ya un gobierno autónomo en Chile después del regreso de Fernando VII, considerando que la Primera Junta y el Congreso se hicieron cargo del país en nombre del legítimo monarca; por tal motivo, no tuvo mayores problemas con la Reconquista Absolutista (1814-1817).
  El pasado 16 de Abril, Chile recordó la frustrada convocatoria a un Cabildo Abierto (1818) para poner fin al Directorio (selecto cuerpo colegiado que gobernaba Chile, desde el 12 de febrero de 1817, dirigido y orientado por la Logia Lautaro, que resolvía secretamente los destinos de la Patria, sin la pública aprobación de la ciudadanía, acostumbrada, desde 1810, a encaminar libremente su propia conducción y fijar sus propias metas).

Después de la contundente victoria en Maipú, la opinión cívica creía llegado el momento de instaurar una República Democrática, que sirviese de ejemplo a las otras naciones de América, siguiendo el modelo federal de Estados Unidos de Norteamérica. Para ello, era imperioso dotar de más autonomía y poder de decisión a las provincias de Coquimbo (La Serena) y Concepción, así como entregar más potestad a los cabildos de las ciudades.

El Pueblo estaba ya cansado de un sistema de gobierno autoritario y despótico, muy similar al vivido durante los años de Marcó del Pont, respaldado por el Batallón “Talavera de la Reina“, convertido en una especie de “policía política“ casi personal del Capitán General. Una serie de durísimas medidas se estaban aplicando a la población, a tal grado, que la nostalgia por el Régimen Colonial (anterior a García Carrasco) no sólo invadía la mente y el corazón de las clases más acomodadas, pues también los sectores populares se sentían cada vez más postergados, a causa de estas anomalías: elevadas contribuciones difíciles de pagar, confiscación de bienes, acelerado endeudamiento, prisión arbitraria de personas de toda condición social y hasta la pena de muerte por el simple delito de desobedecer un bando o por infracciones a decretos ignorados, como el caso del español Manuel Imaz, ahorcado en la Plaza de Armas de Santiago sin juicio alguno, sólo por orden del Directorio, que operaba en forma colectiva y unánime, pero eludiendo cada cual su responsabilidad individual. La Logia Lautaro tomaba decisiones improvisadas e irracionales cuyo origen se desconocía. Se vivía como en los años del brigadier español García Carrasco (1808-1810).
Coronel de Caballería Manuel Rodríguez Erdoiza.
Una Comisión Cívica Extraordinaria fue nombrada, en representación del “Pueblo de Santiago”, integrada por el Dr. Agustín Vial Santelices, abogado, Juan Agustín Alcalde, 4° Conde de Quinta Alegre, mayorazgo, y Juan José Echeverría, abogado y militar; participaron en este nombramiento casi la mayoría de los regidores del Cabildo de Santiago que, ocho años antes, habían exigido la renuncia del Capitán General José Antonio García Carrasco (11 Julio de 1810), convocado al Cabildo Abierto del 18 de septiembre de 1810, electores de la Primera Junta de Gobierno y elegidos como diputados en el Primer Congreso Nacional (1811).
La representatividad de esta comisión era indiscutible.

La parcialidad de algunos(as) historiadores(as) atribuye este petitorio a efectuar un Cabildo Abierto a los “carrerinos”, pero ninguno de los firmantes ni los integrantes de la comisión mencionada tenía mayor simpatía por José Miguel Carrera, al contrario, habían condenado el arriesgado proceso hacia el Republicanismo que éste había iniciado en 1812 y habían estado de acuerdo con el “Pacto de Lircay” (Mayo 1814), que reconocía la potestad del retornado Fernando VII, tratado de paz repudiado por Carrera.
Mientras se desarrollaban las conversaciones entre la mencionada Comisión Cívica y el Director Supremo, sin relación alguna con los sucesos detallados y sin esperar los resultados de aquel infructuoso diálogo, Manuel Rodríguez había reunido una numerosa turbamulta en la Plaza de Armas de Santiago, integrada por los sectores sociales más castigados por la situación política posterior a Chacabuco, que no se sentían representados por los negociadores. Se había creado un ambiente similar a las algaradas; del 11 de Julio de1810, cuando García Carrasco fue derrocado, del 04 de Septiembre de 1811, cuando José Miguel Carrera intervino el Congreso Nacional, puesto que sólo favorecía a las familias más solventes y al derrocamiento de Francisco de la Lastra, por haber propugnado el “Pacto de Lircay”.
En medio de los gritos y protestas, Manuel Rodríguez, Gabriel Valdivieso y algunos de sus amigos personales más decididos, penetraron a caballo al primer patio de la Casa de Gobierno (actual Museo Histórico Nacional), vociferando se aclaren los asesinatos de los hermanos Juan José y Luis Carrera, se explique la disolución de los “Húsares de la Muerte” y la incomprensible tolerancia hacia una eventual recuperación del enemigo absolutista en el sur.
Los edecanes capturaron a Rodríguez y a Valdivieso y los llevaron detenidos al cuartel de San Pablo, al mismo tiempo, aprehendieron al abogado Bernardo Vera y Pintado, que se encontraba entre los manifestantes de la plaza, el que fue desterrado a Mendoza.
Manuel Rodríguez quedó bajo la custodia de veinticinco hombres del batallón Cazadores de los Andes, bajo las órdenes del capitán argentino Manuel Zuloaga y del teniente español Antonio Navarro, con órdenes de mantener al prisionero en estrecha incomunicación; se temía que, de haber quedado a cargo de algún oficial chileno, hubiese habido peligro de fuga o de motín, dado el influjo que el húsar tenía sobre la tropa.

viernes, 8 de abril de 2011

8 Abril 1818: Fusilamiento de los Hermanos Carrera (Mendoza)

Fundamentación histórica del Proyecto "Hoy nacerás del Pueblo como entonces", de creación y producción, ganador FONDO NACIONAL PARA EL DESARROLLO DE LA CULTURA Y LAS ARTES, "FONDART" 2010, NIVEL REGIONAL.

Portada ensayo "El Ostracismo de los Carrera", de Benjamín Vicuña Mackenna.

Benjamín Vicuña Mackenna, queriendo saber más de la muerte de su abuelo materno, Juan Mackenna,se puso a investigar la vida de los Hermanos Carrera, principalmente de Luis, que mató a su ancestro en duelo. Tras recopilar antecedentes, diari ...os de vida, cartas, certificados, periódicos, actas judiciales, leyes y ordenanzas, etc., reivindicó el patriotismo y la entrega total de estos próceres a la causa libertadora, ocultada y tergiversada por la oligarquía conservadora y autoritaria que gobernaba en Chile. En su obra "El Ostracismo de los CArrera", rompe prejuicios, llena vacíos históricos, aclara contradicciones y enriquece la Historia con información fidedigna e indesmentible, poniendo a los Hermanos Carrera en elpedestal que les corresponde, poniendo fin a una injusticia histórica, de un modo objetivo e imparcial.

El 08 de Abril se recuerda un hecho doloroso (más bien vergonzoso) que enluta y desangra las páginas de la Historia Continental, a tres días de la gloriosa victoria en Maipú y cuando se creía ya iniciada una república de paz, de amistad, de hermandad y de solidaridad ente los Pueblos Sudamericanos.
Me refiero al torpe e innecesario fusilamiento de los hermanos Juan José y Luis Carrera, por culpa de la intriga, la mentira, el rencor, la envidia y la ambición personal sin límites de un oscuro personaje, cobarde y manipulador, que hoy ocupa un lugar insignificante en los textos historiográficos chilenos, por no decir ignorado, si no fuera por haber sido el instigador principal de este crimen y de muchos otros. Aunque quisiera, no puedo dejar de mencionarlo, pero sólo para exaltar la dignidad y la grandeza de todas sus víctimas, por contraste: se trata del despreciable y estigmatizado Bernardo Monteagudo, a quien las oligarquías sudamericanas aún veneran, disputándose la nacionalidad de este criminal encubierto, sus restos y la erección de monumentos.

Figura política, abogado y periodista, miembro de la Logia Lautaro, sus encendidos escritos lo muestran como uno de los más decididos y resueltos revolucionarios, sin embargo, en los hechos siempre encontró excusas para eludir responsabilidades riesgosas, apareciendo después como un gran protagonista heroico. Obtuvo altos rangos militares y su nombre aparece entre los más radicales y decididos partidarios de la emancipación, pero siempre se las arregló para mantenerse alejado de la primera línea de fuego, lo que no lo libró de ser encarcelado en el Alto Perú, después que los absolutistas controlaron la mayoría de las ciudades rebeldes.

Tras fugarse de Chuquisaca, se incorporó al Ejército del Norte, bajo las órdenes de José Castelli, al que fascinó con su discurso patriota, alcanzando el puesto de auditor, después de la Batalla de Suipacha.

Tras la desastrosa Batalla de Huaqui, se trasladó a Buenos Aires, pasado el momento de la muerte (¿o asesinato?) de Mariano Moreno (1811), con quien compartía la política de sospechar y vigilar a todo ciudadano español, independientemente de su posición política. Su exagerado odio patológico a los nacidos en España lo llevó a cometer muchas injusticias, llegando al extremo de influir en el masivo ahorcamiento de 41 españoles, sin juicio justo, acusados de participar en la “conspiración de Álzaga“, a quienes privó arbitrariamente de su legítimo y natural derecho a defensa, en calidad de fiscal de proceso (Martín de Álzaga, ex miembro del Cabildo de Buenos Aires, rico comerciante absolutista, enemigo de los gobiernos autónomos, fue el español más importante de los injustamente ahorcados).

Con una hipocresía convincente y adornada de un lenguaje revolucionario, en la Asamblea del año XIII (Enero de 1813), Monteagudo, como representante de Mendoza, tal vez inspirado en el Primer Congreso Nacional de Chile de 1811, respaldó y fue uno de los impulsores de un reglamento constitucional, de la libertad de vientres, del fin de la servidumbre indígena y de la supresión de los títulos de nobleza, entre otras iniciativas, consecuentes con sus escritos, especialmente los editoriales de su periódico “Mártir o Libre”, aunque su accionar distó mucho de ser humanitario.

Hacia 1814, respaldó a Carlos María de Alvear, siendo encarcelado tras la caída de éste (1815).

Exiliado en Europa, a su regreso fue amnistiado por Antonio González Balcarce, a quien aduló y logró convencer con su discurso (esta vez abiertamente partidario de la Monarquía Constitucional y enemigo furibundo del Republicanismo, al que tildaba de Anarquía), pero se le permitió sólo residir fuera de Buenos Aires y se trasladó a Mendoza.

Días después de la Batalla de Chacabuco (en la que Monteagudo no tuvo la más mínima participación), cruzó la cordillera y consiguió que San Martín lo nombrara auditor del Ejército de los Andes, desplazando a otros esforzados oficiales que lo merecían mucho más.

Tuvo un rol muy secundario en las batallas de 1817 y principios de 1818. El 19 de Abril de 1818, al vencer Mariano Osorio en Cancha Rayada, el cobarde Monteagudo cayó presa del miedo y partió a todo galope a Santiago, propagando la noticia de la muerte de O’Higgins y de San Martín, sembrando el horror y la incertidumbre en la población, a la que incitaba a emigrar a Mendoza, partiendo a todo galope a dicha ciudad.

Al llegar a Mendoza, propagó las malas noticias sembrando el pánico, a tal grado, que el gobernador Toribio de Luzuriaga se dispuso a fortificar la ciudad y tomar todas las precauciones, tal como ocurriera tras el “Desastre e Rancagua”, en caso que Osorio atravesase los Andes e invadiese la provincia de Cuyo, sitiando las ciudades.

Justificó su timorata huida con el pretexto de organizar nuevamente un Ejército que librara a Chile, como el de “los Andes”, misión que nadie le había encomendado.

Al llegar a Mendoza la noticia de la recuperación de las fuerzas patriotas, encabezadas por San Martín y del optimista estado de ánimo de la ciudadanía, envalentonada por Manuel Rodríguez y Luis de la Cruz, además del apoteósico arribo de O’Higgins a la capital chilena, dejando en claro que ambos próceres estaban vivos, las emprendió contra Juan José y Luis Carrera, exigiendo su inmediata ejecución, pues serían supuestos organizadores de una conspiración republicana que daría muerte a San Martín y O’Higgins, para colocar a José Miguel Carrera en el poder.

Esta desesperada maniobra no fue motivada por su odio al régimen republicano o su aversión a los Carrera, sino como una forma de salvar su ya deteriorada y desacreditada imagen, dando a entender que guardaba celosamente las espaldas al Gobierno Chileno, al ser él su máximo guardián y defensor, lo que disimularía su ausencia en Santiago.

Al conocerse la victoria patriota de Maipú (en la que tampoco participó, por hallarse en Mendoza), Monteagudo apresuró el juicio, antes que la alegría triunfal motivase a los próceres hacia la amnistía de los prisioneros y su figura aumentase el descrédito.

Juan José Carrera era valiente y fuerte (se decía de él que era capaz de detener un carruaje en marcha con sus manos), pero carecía de las dotes políticas y militares de su hermano José Miguel. Instigado por Javiera Carrera, su hermana mayor, había fraguado un plan para pasar a Chile, dar un golpe de Estado, instalarse en el poder, poner como ministro de guerra al general Brayer, secundado por Luis Carrera, y enviar a José Miguel nuevamente a Estados Unidos, para organizar un poderoso ejército y una flota invencible, capaz de liberar todo el Continente Americano e imponer un republicanismo federal, tomando prisioneros a O’Higgins y San Martín, los que serían juzgados, al ser acusados de “monarquismo”.

Tan descabellado y ridículo plan produjo la furia de José Miguel Carrera, entonces en Montevideo y aliado de Artigas, indignado con su hermano mayor, pero impotente y sin recursos, pues no podía pasar a Buenos Aires.

Como era de esperarse, Juan José Carrera fue fácilmente descubierto y encarcelado. Luis Carrera se había limitado a creerle, cometiendo la torpeza de asaltar un postillón que enviaba el correo a Chile. De ningún modo constituían una amenaza para Santiago o Buenos Aires, pero Monteagudo, con su habitual poder de convicción, pudo fácilmente arrancar del tribunal y del gobernador Luzuriaga el urgente decreto para fusilar a los dos hermanos y quedar como el héroe que desbarató una conspiración.

Los condenados fueron fusilados sin demora. La esposa de Juan José hizo todo cuanto le fue posible por retrasar la ejecución, con la esperanza de un indulto desde Buenos Aires o desde Santiago (se dice que éste llegó, pero Monteagudo no permitió se conociera).

Luis Carrera murió con la primera descarga, pero el cuerpo de Juan José continuó saltando y revolcándose en el suelo, dando tumbos; fueron necesarias varias descargas para dejarlo inmóvil, como si rechazara la muerte, tal como la había despreciado en vida, con su imprudente y arriesgado actuar temerario.

Javiera Carrera y José Miguel, como la mayoría de los carrerinos, culparon a O’Higgins, a San Martín y a la Logia Lautaro de estas ejecuciones, lo que nunca ha podido comprobarse, al contrario: existen documentos que prueban los grandes esfuerzos de ambos para salvarlos. El Gobierno de Buenos Aires no fue consultado; tampoco es un pretexto la ignorancia del triunfo de Maipú, la duda o el temor a Osorio, pues el correo demoraba cuatro días desde Santiago a Buenos Aires; a Mendoza demoraría la mitad de ese tiempo.

Un pacto de hermandad de la Logia Lautaro protegió a Monteagudo, borrando toda probable culpabilidad, pero también aumentando las sospechas de un plan colectivo fraguado por eliminar a los encarcelados; no obstante, a causa de estos crímenes fue confinado Monteagudo a San Luis, donde se vio involucrado en nuevas intrigas, esta vez contra los españoles derrotados en Maipú, prisioneros en esa ciudad.

Se vio también enredado (probablemente como el principal promotor) del asesinato de Manuel Rodríguez y del fusilamiento de José Miguel Carrera. Sin embargo, merced a su fascinante poder de persuasión y su habitual condición de adulador, consiguió acompañar a san Martín al Perú y continuar sus felonías, materia para otros comentarios

miércoles, 23 de marzo de 2011

23 de Marzo DE 1818: SURGEN LOS "HÚSARES DE LA MUERTE"

Fundamentación histórica del Proyecto "Hoy nacerás del Pueblo como entonces", de creación y producción, ganador FONDO NACIONAL PARA EL DESARROLLO DE LA CULTURA Y LAS ARTES, "FONDART" 2010, NIVEL REGIONAL.

Retrato de Manuel Rodriguez, dibujo de Desmadryl
23 de Marzo de 2011,  conmemora el 193° aniversario de la creación del batallón “Húsares de la Muerte”, por iniciativa del Director Supremo adjunto de Chile, Manuel Rodríguez Erdoiza. Este cuerpo paramilitar estuvo constituido por voluntarios dispuestos a enfrentarse a fuerzas muy superiores y combatir aun quedando heridos, hasta caer definitivamente.
Insignia emblemática de los "Húsares de la Muerte".
La simplificación histórica pretende asegurar que el nombre “Húsares de la Muerte” y su insignia emblemática de una calavera con dos tibias cruzadas se debe a que estaban dispuestos a “luchar hasta morir”, en base a la imagen distorsionada, legendaria y algo pintoresca que se tiene de Manuel Rodríguez e ignorando su rica formación intelectual y si ideario político.
Dada su calidad de abogado, egresado de la Real Universidad de San Felipe, dominaba el latín, por lo que fácilmente pudo aprender el francés y leer a su maestro Voltaire y otros filósofos franceses en su propio idioma. Como profundo conocedor del Derecho Romano y de la Historia Antigua, creía que una verdadera república debía tener un poder dual, a la manera de los cónsules de la Roma pre-imperial, que debían durar seis meses en el poder o, a lo sumo, un año para impedir que un caudillo se perpetuase eternamente en un gobierno unipersonal. Este principio lo hizo enemistarse con José Miguel Carrera (Enero de 1813) e intentar hacerle una revolución civil, si bien luego se reconciliarían ante la amenaza de la invasión de Antonio Pareja. Fiel a su ideario, no se opuso a compartir el gobierno con el Director subrogante Luis de la Cruz, proponiéndole la entrega del poder seis meses después.

Óleo de José Gil de Castro, estilo de transición entre la Pintura Virreinal y el Neoclasicismo. "Retrato del Director Supremo subrogante, Luis de la Cruz Goyeneche". Se encontraba en el cargo mientras el titular, Bernardo O'Higgins, se encontraba en campaña. debió compartie el podr con el Director Supremo adjunto, Manuel Rodríguez Erdoiza, por decisión de la Asamblea del Cabildo Abierto del 22 de Marzo de 1818.
Un año antes, el 12 de Febrero de 1817, Manuel Rodríguez y sus montoneras se habían tomado la ciudad de San Fernando, en el Partido de Colchagua, adelantándose a la llegada del “Ejército de Los Andes” a Chacabuco. San Martín le había dado la misión de provocar la confusión en las tropas de Marcó del Pont y dividir sus fuerzas por todo el territorio chileno; Cabot y Ceballos hostigarían la Provincia de Coquimbo y Freire debía ocupar Taca, pero San Fernando no estaba en sus planes, lo que disgustó al prócer argentino, aunque aprobó la acción. El 03 de Marzo de 1817, Manuel Rodríguez intentó formar un gobierno autónomo en Colchagua, aplicando métodos democráticos; O‘Higgins envió un piquete que trajo prisionero al guerrillero a Santiago.
En una conversación privada con el Director Supremo, (registrada y transmitida oralmente por de la Cruz), Manifestaba Rodríguez: “…Usted ha conocido, Señor Director, perfectamente mi genio. Soy de los que creen que en esto de los gobiernos republicanos deben cambiarse cada seis meses o cada año a lo más, para de este modo probarnos todos, si es posible, y es tan arraigada esta idea en mí, que si fuese Director y no encontrase quien me hiciese revolución, me la haría yo mismo. ¿No sabe Usted que también se la traté de hacer a mis amigos, los Carrera?…” Esta cita ha sido muchas veces esgrimida para denostar a Manuel Rodríguez, atribuyéndole un supuesto pensamiento anarquista y un carácter subversivo por naturaleza, lo que no corresponde a la verdad.

Profundo admirador de Maximiliano Robespierre y del período “jacobino” de la I República Francesa (1792-1795), Manuel Rodríguez quiso formar en Chile un cuerpo militar idéntico a “Les Hussards de la Mort”, creado el 12 de Junio de 1792 por la Asamblea Nacional, del que tomó su nombre (traducido al castellano), el color negro de sus uniformes y la insignia de los “Húsares del Tötenkopfs de Prusia”.
El “Tötenkopfs” consistía en una calavera humana con dos tibias cruzadas y tiene origen medieval, esgrimido por las tribus germánicas que resistieron valerosamente a Carlomagno (Carolus I), hasta ser prácticamente extermindos. Durante el siglo XVII fue usado por los húsares de Dantzig y Brunswick.
“Les Hussards de la Mort” participaron en la Batalla de Valmy y en la Batalla de Vandea, como grupo de choque, defendiendo la I República de las potencias absolutistas. El cuerpo paramilitar fue disuelto el 05 de Abril de 1793 y sus sobrevivientes fueron integrados al 14° Regimiento de Caballería Ligera de la República Francesa, donde continuaron usando su insignia y su uniforme negro.
Carga de "Les Hussards de la Mort".
A la espera de las avanzadas de Osorio, los nuevos “Húsares de la Muerte” de Chile, comandados por el general Sebastián Vega, ansiosos de emular a sus homónimos franceses, adquirieron gran protagonismo, luciendo por las principales calles de Santiago sus impecables uniformes negros sobre briosos corceles y desenvainando sus espadas para dar valor a las multitudes, ya despojadas del temor inicial.
Manuel Rodríguez decretó la pena de muerte a todo quien infundiere el miedo o propagare la idea de emigrar a Mendoza. Dos días antes, el intrigante auditor del Ejército de los Andes, Bernardo Monteagudo, a la cabeza de un grupo de derrotados dispersos, había sembrado el pánico en la población de Santiago; acto seguido continuó su viaje y no paro sino hasta llegar a Mendoza, donde se involucró en el juicio contra los hermanos Juan José y Luis Carrera.

El general francés Michel Sylvestre Meyer, de los ejércitos napoleónicos. Fue el principal instigador de la idea de emigrar a Mendoza y dejar Santiago en manos de Mariano Osorio, tras el "Desastre" o "Sorpresa" de "Cancha Rayada". En su retirada provocó muchas muertes innecesarias y fue responsable indirecto de la herida de O'Higgins en el brazo derecho.
Al regresar Bernardo O’Higgins a la capital, treinta horas después, tras haber cabalgado a uña de caballo sin descansar, agotado y gravemente herido, no aprobó la situación generada durante su ausencia y creyó se trataba de una maniobra sediciosa de los carrerinos para tomarse el poder, (mientras la débil guarnición militar de Santiago y las desmoralizadas tropas derrotadas no podrían impedirlo) e instalar a José Miguel Carrera, en cuanto éste retornara a Chile desde Montevideo, entonces aliado de José Gervasio Artigas.
El escenario ya no era el mismo de 1817. Entonces, un guerrillero mal armado frente a un triunfante Director Supremo omnipotente, un año y semanas después, un optimista Director Supremo adjunto, con una alta adhesión popular triunfalista y un gallardo nuevo cuerpo militar dueño de Santiago, frente a un ex Director Supremo lisiado, derrotado y cansado, con su ejército disperso y cientos de desertores. Si hubiese realmente habido ambiciones de poder o intenciones conspirativas en Rodríguez, el momento era propicio y las circunstancias favorables.
A pesar de su cansancio y el fuerte dolor de la herida, O’Higgins tuvo una larga conversación con Manuel Rodríguez, en la que éste le hizo entrega del poder, con la ciudad en orden y dispuesta a defenderse, por lo que los temores de aquel se disiparon, aunque persistió la desconfianza.
O’Higgins no compartió la idea de entregar a los “Húsares de la Muerte” la confrontación con las avanzadas de Osorio. Delegó toda responsabilidad en José de San Martín (que ya había reunido como a 3.000 dispersos de Cancha Rayada en la ciudad de San Fernando, dejando a Rodríguez la responsabilidad de defender la capital, en el supuesto caso que las tropas “absolutistas” cruzaran el río Maipo.
Tonada, Vicente Bianchi - Ana Belén - Pablo Neruda

domingo, 13 de febrero de 2011

DETALLES, RETOQUES Y TERMINACIONES

Desarrollo y actividades de las etapas del Proyecto "Hoy nacerás del Pueblo como entonces", de creación y producción, ganador FONDO NACIONAL PARA EL DESARROLLO DE LA CULTURA Y LAS ARTES, "FONDART" 2010, NIVEL REGIONAL.

Cada una de las telas manchadas con "Estudios de Color" fue cubierta con una o varias veladuras, para proceder a rasparlas, una vez secas, para repintar cada detalle con acrílico y devolver la luminosidad. La superficie pintada fue repasada una y otra vez, hasta lograr transparencia y sensación de movimiento.

ÚLTIMA ETAPA DEL PROYECTO

RETOQUE FINAL A OBRA "AGUATERO"

RETOQUE FINAL A OBRA "PICANERO"

RETOQUE FINAL A OBRA "AGUATERO"

RETOQUE FINAL A OBRA "AUXILIAR DE RANCHO"

RETOQUE FINAL A OBRA "AUXILIAR DE RANCHO"

RETOQUE FINAL A OBRA "LACERO"

RETOQUE FINAL A OBRA "HONDERO"

RETOQUE FINAL A OBRA "HONDERO"

RETOQUE FINAL A OBRA "HONDERO"

'ULTIMA VELADURA A OBRA "CORVERO"
 
ÚLTIMA VELADURA A OBRA "CORVERO"


sábado, 15 de enero de 2011

06 DE ENERO DE 1811: BICENTENARIO DEL PRIMER LLAMADO A LA "INDEPENDENCIA DE CHILE"

Fundamento histórico del Proyecto "Hoy nacerás del Pueblo como entonces", de creación y producción, ganador FONDO NACIONAL PARA EL DESARROLLO DE LA CULTURA Y LAS ARTES, "FONDART" 2010, NIVEL REGIONAL.
Información fundamental para desarrollar las activdades de 2011.

PROCLAMA DE "QUIRINO LEMÁCHEZ"
(CAMILO HENRÍQUEZ)


El Domingo 06 de Enero de 1811, los asistentes a misa y los curiosos concurrentes a la Plaza de Armas de Santiago que sabían leer, ávidos de nuevas informaciones políticas, quedaron estupefactos al recibir copias manuscritas con tinta y pluma, circulantes de mano en mano, de una proclama libertaria firmada por un tal Quirino Lemáchez que exigía abiertamente la “Independencia del Reyno de Chile” por primera vez. Se trataba de un escrito del sacerdote Fray Camilo Henríquez (el pseudónimo era un anagrama de su nombre), instigado por las ideas de los “enciclopedistas” franceses y por los filósofos Rousseau y Raynal, (aunque sus escritos acusan la innegable influencia de Voltaire). Había presenciado la conmoción revolucionaria de Quito (1809), ciudad a la que había sido destinado, desde Lima, después de haber sido perseguido y castigado por la “Santa Inquisición” y el “Santo Oficio”, por leer y difundir “Libros Prohibidos”.
Regresó a Chile al enterarse que se había formado también en Santiago una Junta Gubernativa, como en otras capitales de América.

"Retrato de Fray Camili Henríquez", con influencia neoclásica.
Obra atribuida al pintor suizo José Guth, realizada hacia 1820. Museo Histórico Nacional, Santiago de Chile
Fuente de la obra
CAMILO HENRÍQUEZ

TEXTO COMPLETO DE LA PROCLAMA

"De cuánta satisfacción es para un alma formada en el odio de la tiranía, ver a su patria despertar del sueño profundo y vergonzoso, que parecía hubiese de ser eterno, y tomar un movimiento grande e inesperado hacia su libertad, hacia este deseo único y sublime de las almas fuertes, principio de la gloria y dichas de la República, germen de luces, de grandes hombres y de grandes obras, manantial de virtudes sociales, de industria, de fuerza, de riqueza! La libertad elevó en otro tiempo a tanta gloria, a tanto poder, a tanta prosperidad a la Grecia, a Venecia, a la Holanda, y en nuestros días, en medio de los desastres del género humano, cuando gime el resto del mundo bajo el peso insoportable de los gobiernos despóticos, aparecen los colonos ingleses gozando de la dicha incomparable con nuestra debilidad y triste suerte. Estos colonos, o digamos mejor esta nación grande y admirable, existe para el ejemplo y la consolación de todos los pueblos. No es forzoso ser esclavo, pues vive libre una gran nación. La libertad, ni corrompe las costumbres ni trae las desgracias, pues estos hombres libres son felices, humanos y virtuosos".

"A la participación de esta suerte os llama, ¡oh pueblo de Chile! , el inevitable curso de los sucesos. El antiguo régimen se precipitó en la nada de que había salido, por los crímenes y los infortunios. Una superioridad en las artes del dañar y los atentados, impusieron el yugo a estas provincias, y una superioridad de fuerza y de luces las ha librado de la opresión. Consiguió al cabo el ministerio de España llegar al término por que anhelaba tantos siglos: la disolución de la monarquía. Los aristócratas que sin consultar la causa del desastrado monarca, lo vendieron vergonzosamente, y destituidos de toda autoridad legítima, cargados de la execración pública, se nombraron sucesores en la soberanía que habían usurpado; las reliquias miserables de un pueblo, vasallo y esclavo como nosotros, a quienes o su situación local o la política del vencedor no ha envuelto aún en el trastorno universal; este resto débil situado a más de tres mil leguas de nuestro suelo, ha mostrado el audaz e impotente deseo de ser nuestro monarca, de continuar ejerciendo la tiranía y heredar el poder que la imprudencia, la incapacidad y los desórdenes arrancaron de la débil mano de la casa de Borbón. Pero sean cuales fueren los deseos y las miras que acerca de nosotros forme todo el universo, vosotros no sois esclavos: ninguno puede mandaros contra vuestra voluntad. ¿Recibió alguno patentes del cielo que acrediten que debe mandaros? La naturaleza nos hizo iguales, y solamente en fuerza de un pacto libre, espontánea y vo­luntariamente celebrado, puede otro hombre ejercer sobre nosotros una autoridad justa, legítima y razonable".

"Mas no hay memoria de que hubiese habido entre nosotros un pacto semejante. Tampoco lo celebraron nuestros padres. ¡Ah! Ellos lloraron sin consuelo bajo el peso de un gobierno arbitrario, cuyo centro, colocado a una distancia inmensa, ni conocía ni remediaba sus males, ni se desvelaba por que disfrutasen los bienes que ofre­ce un suelo tan rico y feraz. Sus ojos, humedecidos con lágrimas, se elevaban al cielo y pedían para sus hijos el goce de los derechos sacrosantos que se concedieron a todos los hombres y de que ellos mismos fueron atrozmente despojados. Pero esforcémonos a dar una idea clara del actual estado de las cosas y de lo que realmente somos. Numerosísimas provincias esparcidas en ambos mundos forma­ban un vasto cuerpo con el nombre de monarquía española. Se conservaban unidas entre sí y subyugadas a un Rey por la fuerza de las armas. Ninguna de ellas recibió algún derecho de la natura­leza para dominar a las otras, ni para obligarlas a permanecer uni­das eternamente. Al contrario, la misma naturaleza las había for­mado para vivir separadas".

"Esta es una verdad de geografía, que se viene a los ojos y que nos hace palpable la situación de Chile. Pudiendo esta vasta región subsistir por sí misma, teniendo en las entrañas de la tierra y sobre su superficie no sólo lo necesario para vivir, sino aún para el re­creo de los sentidos, pudiendo desde sus puertos ejercer un comer­cio útil con todas las naciones, produciendo hombres robustos para la cultura de sus fértiles campos, para los trabajos de sus minas y todas las obras de la industria y la navegación, y almas sólidas, pro­fundas y sensibles, capaces de todas las ciencias y las artes del ge­nio, hallándose encerrada como dentro de un muro y separada de los demás pueblos por una cadena de montes altísimos, cubiertos de eterna nieve, por un dilatado desierto y por el Mar Pacífico, ¿no era un absurdo contrario al destino y orden inspirado por la naturaleza ir a buscar un gobierno arbitrario, un ministerio venal y corrompido, dañosas y oscuras leyes, o las decisiones parciales de aristócratas ambiciosos, a la otra parte de los mares?"

"¿Era necesario este sistema destructor y vergonzoso de depen­dencia para conseguir el grande objeto de las sociedades humanas, la seguridad en la guerra? ¿No sabemos que antes, cuantas veces fueron atacadas las provincias de América, rechazaron los esfuerzos hostiles sin auxilio de la metrópoli?"

"Pero la separación nos pone en estado o de gozar una paz pro­funda o de repeler con gloria los asaltos de la ambición, aunque un nuevo César se apodere de Europa, de toda la fuerza y recursos del continente; aunque se estableciese en América un conquistador por la revolución inesperada de los sucesos. Entonces las provincias chilenas, animadas del vigor y magnanimidad que inspiran la li­bertad y la sabiduría de las leyes, gozando ya de una gran pobla­ción de hombres robustos, opusieran de un modo terrible el número y aliento de sus naturales, de sus caballos y el cobre de sus minas".

"Estaba, pues, escrito, ¡oh pueblos!, en los libros de los eternos destinos, que fueseis libres y venturosos por la influencia de una Constitución vigorosa y un código de leyes sabias; que tuvieseis un tiempo, como lo han tenido y tendrán todas las naciones, de esplendor y de grandeza; que ocupaseis un lugar ilustre en la his­toria del mundo, y que se dijese algún día: la República, la poten­cia de Chile, la majestad del pueblo chileno".

"El cumplimiento de tan halagüeñas esperanzas depende de la sabiduría de vuestros representantes en el Congreso Nacional. Va a ser obra vuestra, pues os pertenece la elección; de su acierto na­cerá la sabiduría de la Constitución y de las leyes, la permanencia, la vida y la prosperidad del Estado. ¡Sea lícito al compatriota que os ama y que viene desde las regiones vecinas al Ecuador con el único deseo de serviros hasta donde alcancen sus luces y sostener las ideas de los buenos y el fuego patriótico, hablaros del mayor de vuestros intereses!"

"Los legisladores de los pueblos fueron los mayores filósofos del mundo; y si habéis de tener una Constitución sabia y leyes exce­lentes, las habéis de recibir de manos de los filósofos, cuya función augusta es interpretar las leyes de la naturaleza, sacarlos de las tinieblas en que los envolvió la tiranía, la impostura y la barbarie de los siglos, ilustrar y dirigir los hombres a la felicidad. Acostum­brados a la contemplación, saben apartar, con prudentes precaucio­nes, los males de los bienes que promueven y de los medios que proponen para promoverlos, siendo una de las miserias de los hom­bres que los bienes se mezclen con los males. Ellos evitan el escollo de los establecimientos políticos, dando una sanción útil en un mo­mento crítico, en una época peligrosa, pero funesta en épocas pos­teriores. Ellos se lanzan en lo futuro, y leyendo en lo pasado la historia de lo que está por venir, descubriendo los efectos en las causas, predicen las revoluciones y ven en los sistemas gubernativos el principio oculto de su ruina y aniquilación".

"Aristóteles predice las convulsiones de la Grecia; Polibio la di­solución del Imperio Romano; Raynal, las revoluciones memorables de toda la América y de toda la Europa. Cuál es el principio de la fuerza y acción de cada gobierno, sus vicios y ventajas, cuál desor­den tendrá por término... , todo esto describe Aristóteles".

"¡Qué dicha hubiera sido para el género humano si en vez de per­der el tiempo en cuestiones oscuras e inútiles, hubieran los eclesiásticos leído en aquel gran filósofo los derechos del hombre y la necesi­dad de separar los tres poderes: legislativo, gubernativo y judicial, para conservar la libertad de los pueblos! ¡Cuán diferente aspecto presentara el mundo si se hubiese oído la voz enérgica de Raynal, cuando transportado en idea a los consejos de las potencias, les recordaba sus deberes y los derechos de sus vasallos!"

"En los siglos de oprobio, en que todas las profesiones literarias consagraron sus desvelos a la conservación de las cadenas del des­potismo, cuando unos sostenían el edificio vacilante de la arbitra­riedad con el apoyo de exterioridades célebres y otros lo decora­ban con todas las gracias de la imaginación, Sólo los filósofos se atrevieron a advertir a los hombres que tenían derechos, y que úni­camente podían ser mandados en virtud y bajo las condiciones fundamentales de un pacto social: al sonido de su voz varonil se conmovieron los cimientos de aquel antiguo edificio, y la antorcha de la verdad que elevaron entre las tinieblas descubrió grandes ab­surdos y grandes atentados".

"De esta clase distinguida de hombres que por un dilatado estu­dio conocen los medios que engrandecieron y postraron las nacio­nes; que unen al conocimiento de los sucesos pasados la noticia de la política de los gobiernos presentes, deben salir vuestros legisladores. No exige menos copia de conocimientos la obra difícil y com­plicada de la legislación".

"Entonces viviréis dichosos en el seno de la paz, verificándose la sentencia celebrada por los siglos: "Los hombres fueran felices si los filósofos imperaran o fuesen filósofos los emperadores". A la ilustración del entendimiento deben unirse las virtudes patrióticas, adorno magnífico del corazón humano, el deseo acreditado de la libertad, la disposición generosa de sacrificar su interés personal al interés universal del pueblo. En el momento en que se consti­tuye un hombre legislador por el voto y la confianza de sus con­ciudadanos, deja de existir para sí mismo y no tiene más familia que la gran asociación del Estado. Tan puros y elevados sentimien­tos suelen abrigar los corazones grandes en el retiro, que no mere­cieron las gracias de la caprichosa fortuna, ni compraron los honores de la tiranía que aborrecieron. Seguramente no habéis de buscar­los en los que han acreditado odio y aversión al nuevo gobierno ni en los que afectaron una hipócrita indiferencia en nuestra me­morable revolución, ni en los que han intrigado por obtener el cargo de representantes. Todos éstos vendieron el derecho de los pueblos y sacrificaron a sus particulares intereses el interés personal".

"Pero el hombre virtuoso, el ilustrado patriota, el que más haya contribuido a romper las cadenas de la esclavitud, éste es el que conoce mejor los derechos del hombre, el que quiere conservarlos, el que está animado de espíritu público y el que merece la con­fianza de todos los hombres".

ver además: 04 de julio de 1811, SERMÓN DE CAMILO HENRÍQUEZ, ANTE EL PRIMER CONGRESO NACIONAL

viernes, 17 de diciembre de 2010

EXPOSICIÓN DE ESTUDIOS DE COLOR

Desarrollo y actividades de las etapas del Proyecto "Hoy nacerás del Pueblo como entonces", de creación y producción, ganador FONDO NACIONAL PARA EL DESARROLLO DE LA CULTURA Y LAS ARTES, "FONDART" 2010, NIVEL REGIONAL.

EXPOSICIÓN SEGUNDA ETAPA

LUNES 12 DE DICIEMBRE DE 2010.
LUGAR: Patio Central "PABLO NERUDA", Gobernación Provincial "Cahapoal", Rancagua, Chile.
INAUGURACIÓN: 18:30 horas.
HORARIO DE VISITAS: Lunes a Viernes, desde las 8:30 hrs. hasta las 18:00 hrs.

Fueron exhibidas las telas cubiertas con pigmentación espesa y texturada, a base de látex, tierras de color, pasta de estuco y témpera, etapa a la que he denomidado "Estudios de color", antes de ser intervenidas con pintura acrílica, en su etapa final, para mostrar al público esta importante fase del proceso creativo, en la que las obras presentaron un aspecto más bien "expresionista", tanto por los colores escogidos como por la pincelada rápida y gestual.
Según opinion de varios(as) espectadores, las obras ya estaban finalizadas, no a medio terminar, puesto que la base cromática ya estaba definida. 

Placa oficial del patio central.

Jardineras del patio central.

Pileta del patio "Pablo Neruda, en primer plano, con la ezposición instalada al fondo, antes del acto inaugural.

Luis Fernández Zúñiga, del grupo "Los Inútiles", iniciando el acto inaugural.

Público asistente al acto inaugural.

Otro aspecto del público asistente.
 
Intervención del pintor Mario Cepeda, del grupo "Los^Inútiles"

El autor haciendo uso de la palabra

Público apeciando la muestra.

Asistente posando junto a obra "Auxiliar de Aseo".


El pintor Lorenzo Amaya, de Quinta de Tilcoco, junto a obras expuestas.

Tertulia cultural, al final del acto inaugural.

Otro aspecto de la tertulia cultural.

sábado, 11 de diciembre de 2010

ESTUDIOS DE COLOR

Desarrollo y actividades de las etapas del Proyecto "Hoy nacerás del Pueblo como entonces", de creación y producción, ganador FONDO NACIONAL PARA EL DESARROLLO DE LA CULTURA Y LAS ARTES, "FONDART" 2010, NIVEL REGIONAL.

SEGUNDA ETAPA DEL PROYECTO.

-AGREGANDO COLOR A "AGUATERO"

Desde el 01 de Octubre hasta el 30 de Noviembre, estuve desarrollando la etapa consistente en cubrir de color los bocetos sobre tela.
Primero hube de determinar los planos, el volumen y los efectos de luz y sombra, luego cada cuadro fue manchado, tratando se guardar la máxima fidelidad a lo expresado en los bocetos, que también fueron fruto de un riguroso estudio de estructura compositiva.
Loa materiales usados fueron: látex acrílico, medium para acrílico, témpera y pigmento con aglutinante a base de acetato, trabajados con pincel.
Estos estudios serán nexhibidos en un "edificio patrimonial" de Rancagua, antes de iniciar la etapa final del proyecto: el proceso de terminaciones, detalles y retoques, con pintura acrílica.





-AGREGANDO COLOR A "AUXILIAR DE RANCHO"






jueves, 14 de octubre de 2010

EXPOSICIÓN DE BOCETOS.

JUEVES 23 A JUEVES 30 DE SEPTIEMBRE DE 2010.

LUGAR: Patio Central, Gobernación Provincial "Cahapoal", Rancagua, Chile.
INAUGURACIÓN: 17:30 horas.
HORARIO DE VISITAS: Lunes a Viernes, desde las 8:30 hrs. hasta las 18:00 hrs.

Edificio Patrimonial: "Gobernación Provincial de Cachapoal", Rancagua, Chile.
Fueron exhibidos al público los bocetos definitivos sobre tela, en blanco y negro, listos para ser sometidos a la segunda etapa del proyecto: estudio de color.

Vista parcial de la muestra, antes del acto inaugureal

El autor inaugurando la exposición

Público asistente, destaca la presencia del Grupo Literario "Los Inútiles", creado por el poeta Óscar Castro, de Rancagua

Otra vista del Público asistente.

El actor y director Francisco García lee poema "América Insurrecta", de Pablo Neruda (Canto General)

La escritora Lily Bahamonde lee poema "Sollozos en la Trinchera", de Óscar Castro.

Aprtura al público de la exposición.
Viernes 24 de Septiembre: Juventud estudiantil visitando la muestra.
Viernes 24 de Septiembre: Juventud estudialntil visitando la muestra.